Asesinato de Jesús R. Menéndez en Cuba

Date: 1948

Medium: Linocut

Dimensions (cm.): 21.9 x 29.9

Alternate titles: Dirigente cubano asesinado por la reacción imperialista; Dirigente obrero asesinado por la reacción; La muerte del lider obrero

Published edition: Portfolio, C.T.A.L. 1938-1948. Diez grabados de los artistas del Taller de Gráfica Popular en México en homenaje al III Congreso General. According to Prignitz 1992, “Se publicó en marzo de 1948: trescientos ejemplares numerados. Impresos en la Imprenta Galatea, sobre papel Parsons Diplomat Parchment. Formato del álbum: 34:41 cms. Con un breve prólogo del TGP. Diseño de la portada: Hannes Meyer.”

Contemporary publication: Unknown

References: Academia de Artes 1907; Exposición de Homenaje 532 (illus.); Prignitz 744

Jesús R. Menéndez, Cuban politician and labor leader, was the leader of the Federación Nacional Obrera Azucarera, the sugar workers’ union in Cuba. In 1948, Menéndez was killed by Captain Joaquín Casillas, a reactionary military officer. Soon after his murder Méndez created the print, drawing on European and Mexican traditions of funerary portraits. The martyred activist lies in a shroud, in front of a flag of the Confederación de Trabajadores Cubanos (Confederation of Cuban Workers, CTC); a mourning woman in a shawl embraces him, recalling the Pietà of Michelangelo. A closer look reveals that the banner is actually the first of a multitude of similar banners, suggestive of a labor demonstration and implying the continuing political work of Menéndez’s comrades. Foliage behind the dead man’s head takes the form of a laurel wreath, a symbol of triumph and honor. Both the composition and feeling of the image recall Käthe Kollwitz’s 1919 woodcut Memorial for Karl Liebknecht, with the same eulogistic theme of grief for a slain hero. Méndez used light and dark areas to highlight the body and its surroundings, and expressed sorrow through the single figure bending and embracing the dead man. (Deborah Caplow, Rev. 2/25)

Comentario: Jesús R. Menéndez, político y líder obrero en Cuba, fue dirigente de la Federación Nacional Obrera Azucarera, el sindicato de los trabajadores del azúcar en Cuba. En 1948, Menéndez fue asesinado por el capitán Joaquín Casillas, un militar reaccionario. Poco después de su asesinato, Méndez creó el grabado, inspirándose en las tradiciones europeas y mexicanas de retratos funerarios. El activista mártir yace en un sudario, delante de una bandera de la Confederación de Trabajadores Cubanos (CTC); una mujer enlutada con un chal lo abraza, recordando la Piedad de Miguel Ángel. Una mirada más atenta revela que la pancarta es en realidad la primera de una multitud de pancartas similares, que sugieren una manifestación obrera e implican la continua labor política de los compañeros de Menéndez. El follaje detrás de la cabeza del muerto adopta la forma de una corona de laurel, símbolo de triunfo y honor. Tanto la composición como el sentimiento de la imagen recuerdan a la xilografía Hoja conmemotativa para Karl Liebknecht, de Käthe Kollwitz, con el mismo tema elogioso de dolor por un héroe asesinado. Méndez utilizó zonas claras y oscuras para resaltar el cuerpo y su entorno, y expresó el dolor a través de una única figura que se inclina y abraza al muerto. (Deborah Caplow)

Catalogue record number: 179